
Este lunes se cumplen dos años desde la entrada en vigor del control de precios del alquiler que el Gobierno planteó como solución a la crisis de acceso a la vivienda. El Instituto Juan de Mariana ha realizado un estudio sobre el impacto que está teniendo esta intervención en el mercado en ciudades «tensionadas» como Barcelona, Pamplona o La Coruña, y la conclusión a la que llega es que la caída de precios ha sido inexistente cuando se descuenta la subida que se produjo justo antes de la entrada en vigor de las restricciones, además de que se ha producido un fuerte descenso de la oferta de alquiler. Para el caso de Cataluña, donde 140 municipios, incluida Barcelona, se vieron afectados por los topes en los precios, el servicio de estudios explica que «la caída aparente de estos se explica, en gran medida, por efectos estadísticos». Asegura que la renta media pasó en Barcelona de 1.193 euros mensuales en el primer trimestre de 2024 a 1.087 euros en el primer trimestre de 2025 (−8,9%), mientras que en Navarra descendió de 849 a 774 euros entre el segundo y el cuarto trimestre de 2025 (−8,8%). Pero puntualiza que si se comparan periodos equivalentes, «ajustando el llamado efecto anticipación, el descenso es testimonial». Esto se debe, señalan, a que los propietarios subieron precios antes de la entrada en vigor de la norma, para anticipar el posterior impacto de la regulación. Peor calidad El Instituto relata que la calidad de las viviendas disponibles para alquiler también se ha visto dañada, y no solamente en el precio por metro cuadrado. En Barcelona, la superficie media ha pasado de 75 metros en 2019 a 71,4 m² en la actualidad. De hecho, el precio por metro cuadrado alcanzó máximos históricos de 16,8 euros en el tercer trimestre de 2025. En Navarra ocurre un fenómeno similar: el precio por metro cuadrado no baja de 9,2-9,3 euros y la superficie media cae a 84,3 metros. La oferta de vivienda en alquiler se ha contraído de forma significativa en las zonas reguladas, dice el trabajo. En Barcelona, los contratos trimestrales pasaron de 9.825 en el primer trimestre de 2024 a alrededor de 7.400- 7.800 en el periodo posterior, una caída del 22,5%, mientras que el total anual de contratos ha pasado de 38.683 en 2023 a 32.903 en 2024 (−14,9%). Si se compara con los niveles de 2021, la contracción observada se aproxima al 43%. Pero el impacto más abrupto se ha producido en Navarra y La Coruña. En la «zona tensionada» navarra, los contratos pasaron de 1.204 en el segundo trimestre de 2025 a 672 en el cuarto trimestre (−44,2%). En La Coruña, tras la declaración de «zona tensionada» en julio de 2025, los contratos cayeron de 718 en julio a 354 en diciembre, un desplome del 51% en apenas cinco meses. Además, los controles de precios han incentivado vías de escape regulatorias, según el ‘think tank’.
FUENTE PERIODÍSTICA: ABC