
La ley de la oferta (poca) y la demanda (mucha) rige con puño de hierro el mercado del alquiler en la actualidad. Los
precios de los arrendamientos subieron un 5,9% en 2025, y no lo hicieron más porque cada vez hay menos inquilinos
que puedan pagar lo que se pide por los inmuebles.
Esta situación provocará en el futuro más próximo un efecto aparentemente positivo, pero perverso: el precio medio
del metro cuadrado continuará incrementándose, pero menos de lo que podría hacerlo. Eso sí, cuando una vivienda
relativamente asequible salga al mercado será absorbida inmediatamente, puesto que los ojos que rastrean
diariamente el ecosistema inmobiliario son más que nunca.
El agotamiento del sector a lo largo del año pasado es una de las principales conclusiones del Barómetro del alquiler
2025, publicado por el Observatorio del Alquiler, que promueve la Fundación Alquiler Seguro y en el que colabora la
Universidad Rey Juan Carlos.
“El mercado ha alcanzado un punto de inflexión donde los precios han dejado de subir al ritmo de años anteriores,
(5,9% frente al 11,6% de 2024), no por una mayor oferta, sino por la imposibilidad de los inquilinos de asumir mayores
rentas”, señala el informe. Un panorama que lo aboca a una dinámica de cambio, marcada por “la consolidación de
un desequilibrio entre una oferta menguante y una demanda que sigue sin ser respondida”.
FUENTE PERIODÍSTICA: CINCO DÍAS